sábado, junio 14

VIVIENDA: De nuevo nos vemos enfrentados ante la una falacia judicial.


VIVIENDA: AYUDAS SÓLO A LOS DIVORCIADOS QUE PAGUEN LA PENSIÓN
Pero con letra chica: De nuevo nos vemos enfrentados ante la una falacia judicial.
Con carácter retroactivo CÓMO NO!!
“ NO CONTAR CON NINGUNA DEMANDA RELACIONADA CON LA VIOLENCIA DE GÉNERO”
La ministra de vivienda ,Beatriz Corredor , confirmo que está en sus planes dar ayuda temporal a divorciado/as que tengan “con preferencia”a cargo hijos. Evidentemente en este ámbito entra de nuevo la mujer maltratada como otros posibles colectivos “pero no el hombre maltratado”puesto que oficialmente en españa ese tipo de hechos no existen.

Entonces señora Corredor, dónde situamos de nuevo las víctimas de denuncias falsas? Serán obviadas de nuevo? Qué pasa con todos esos seres humanos desvalijados de dignidad y de un techo donde vivir?

Volvemos a castigar a los más indefensos y por ende a su entorno?
A esto se le llama “medidas temporales de acaceso”; acceso a qué? A la desesperación , a la injusticia , a la exclusión social, a formar grupos estigmatizados.

Con estas medidas se está discriminando a estas personas atribuyéndoles una limitación en la facultad de , una cierta discapacidad que les impide experimentar sentimientos.
Los sentimientos son algo que forma parte exclusivamente de la esencia humana, y restringiendolos al propio grupo “ Es decir los grupos que femi-políticamente son correctos o grupos dominantes”significa bestializar o restar humanidad a este otro grupo ignorado políticamente y judicialmente en sus derechos.

Deslegitimación, exclusión moral? SÍ , ya que a miles de personas se les situa fuera de los límites en los que se aplican los valores morales , las normas y la justicia.


<< Cuando la lucha entre facciones es intensa, el político se interesa, no por todo el pueblo, sino por el sector a que él pertenece. Los demás son, a su juicio, extranjeros, enemigos, incluso piratas >>

Thomas Macaulay

domingo, junio 8

La felicidad no es un ideal de la razón, sino de la imaginación


NO HAY fórmulas milagrosas ni varitas mágicas. Para ser feliz hay que pensar, sentir y actuar de acuerdo a los valores que cada uno considera primordiales. Unos preferirán la ética, otros la religión o el amor. Lo esencial es no dar el brazo a torcer.


No cambies. No hace falta tratar de transformarse en la persona que nunca se ha sido. Lo más acertado es observarse detenidamente a uno mismo y, con ayuda de lápiz y papel, separar las razones que añaden y restan felicidad. Al reflexionar, igual resulta que el novio de la niña o la hipoteca tampoco son motivo auténtico de desilusión.


Serenidad ante todo. No hay que dejarse desbordar por un revés, aunque parezca que se hunde el mundo. Debe afrontarse con la mayor serenidad. No es cuestión de cerrarse a las emociones que provocan los conflictos pero sí de mantenerlas bajo control. Un buen ejercicio consiste en rememorar aquel suceso que hace tres años nos pareció tan catastrófico y que hoy es parte del anecdotario personal.El lama Zopa Rimpoché es de los que creen que los problemas se pueden transformar en felicidad.


Ojo con los puntos ciegos El teórico Daniel Goleman no ha podido buscar un calificativo más acertado para definir esas mentiras que cada persona se cuenta a sí misma para obviar todos aquellos sucesos que pueden desmontar toda una estructura vital. Entre las parejas, en la vida cotidiana, y hasta en las altas esferas políticas, los puntos ciegos existen como un trueque del subconsciente. A veces, correr un tupido velo demasiadas veces al día puede desembocar en patologías. Las mentiras vitales, , hay que administrarlas con cuentagotas.


Vivir el presente. Parece obvio, pero hay quien se pasea por la vida como un zombi. Unos anhelan ese momento en que se sentían de verdad felices y radiantes. Tan enfrascados están en aquello que ya no existe que se vuelven incapaces de saborear el día a día. No es que ahora su vida sea más aburrida, es que ellos se han negado a disfrutarla.La misma ineptitud para abrazar la felicidad aqueja a los que fantasean con que el futuro les proveerá de todo lo que desean. Introducir novedades Por pequeñas que sean siempre son bien recibidas. "La imaginación y el espíritu contienen posibilidades ilimitadas para hacer la vida más interesante y agradable".Un baño nocturno en el mar, una tarde para uno solo, una pequeña escapada al campo o la ciudad, una cena especial, enseñar a los críos los juegos de la infancia... Sólo hay que pensar un poco para sorprender a los demás. Incluso a uno mismo.


Permitir las emociones. El dolor, la ira, la tristeza, la soledad o el desánimo son emociones que forman parte de la vida diaria. Cuando se glorifica la infelicidad y uno se recrea en ella, puede parecer que existe una confabulación global contra uno mismo. Hay que encajar el dolor y permitir que fluya para poder ser felices. Sentirlo, para desprenderse de él.


Amor. Es un sentimiento que asegura la felicidad cuando es auténtico. No hay estado que genere tanta efervescencia y complicidad. Claro que en muchas ocasiones se interpretan como amor los celos enfermizos, el egoísmo y la necesidad patológica de poseer a la otra persona. Esos amores posesivos y destructivos lo mejor es desterrarlos para siempre. Quien bien te quiere no tiene por qué hacerte llorar.


Acción. No es cuestión de calzarse las deportivas y el chándal e ir haciendo "footing" de un lado para otro, pero la actividad es básica para sentirse bien. Levantarse por la mañana y no tener nada más que hacer que sentarse frente al televisor es bastante desalentador para lograr la felicidad. Aunque se esté en paro, siempre es posible asistir a cursos del Inem, aprovechar para poner en práctica eso que siempre soñó realizar o colaborar con alguna asociación de voluntariado. Además de sentirse útil, se crean nuevas amistades.


OPtimismo. Formar un tándem con la frustración es lo más adecuado para minar la salud y las relaciones con los demás. Ya desde niños hay que saber aceptar que las cosas no siempre son como uno desea. Los adultos que se revuelven, amargan y programan venganza cuando ascienden a otro compañero en el trabajo o cuando su pareja no les dedica todo el tiempo del mundo, merecerían llevar chupete en lugar de carné de identidad.


Naturalidad. Fuera corsés y falsas poses. No hay que avergonzarse de uno mismo, que para algo está la autoestima. Hay que estar de acuerdo con las propias convicciones. La felicidad precisa de frescura y "de cierto equilibrio. No es cuestión ni de inflar el globo artificialmente ni de pincharlo hasta que se reduzca a la nada. Es preciso responsabilizarse de nuestra vida y hacerlo sin artificios